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Balance de dos años

julio 18, 2017

En este mes de julio se cumplen los dos años de andadura del actual Gobierno de Aragón. El “paso del Ecuador”, tanto en los asuntos privados como en los públicos, es siempre un momento oportuno para la reflexión, para analizar lo que se ha hecho en comparación con lo que se debería haber hecho, y para pasar revista también a esas cuestiones que nunca debieran haberse hecho y que, por desgracia, se hicieron.

En lo referente a Investigación e Innovación, desde el primer momento de existencia del Gobierno actual, el que esto suscribe mostró su consonancia con las líneas políticas por las que pretendía andar el Gobierno, dándose de entrada un consenso previo, producido de forma espontánea, sin ningún forzamiento, compartido, con los matices que fueran necesarios, por el conjunto de fuerzas políticas y que ha hecho posible que esta materia constituya una auténtica isla en medio de un océano de agudas discrepancias.

Bien mirado, este planteamiento no tiene nada de sorprendente, pues, en esta materia, el Gobierno actual está haciendo lo mismo que el anterior, y éste, a su vez, siguió la misma línea que el que le precedió, dándose prácticamente desde principio de siglo una coincidencia sustancial entre todos los grupos en lo referente a la línea política adoptada. Lo cual tampoco tiene nada de particular si se considera que esas líneas políticas que suscitan el consenso no son más que los planteamientos de la Unión Europea, materializados en distintos documentos, y en concreto, en la Estrategia 2020, que han sido asumidas en su plenitud por la Estrategia del Gobierno español, y que nadie en occidente critica ni discrepa.

Este es el escenario de fondo que ha hecho posible, sin gran esfuerzo por parte de nadie, la elaboración del Pacto por la Ciencia en Aragón, con unos contenidos frente a los cuales no es la asunción lo complicado, sino su rechazo, porque contienen, con una literatura más o menos interesante, lo que la doctrina europea dice en estos momentos en esta materia. Ese Pacto, al que el Gobierno se empeña en dar una importancia superior a la que tiene, con no ser ésta pequeña, está permitiendo que el Gobierno caiga complacientemente en la tentación de pensar que con él empieza el mundo en este campo, lanzándose a unos discursos grandilocuentes en los que solo falta la intención de hacer coincidir el arranque del calendario con el día de su toma de posesión.

Pero sin dejar de estar de acuerdo en los rumbos que está llevando el Gobierno en esta materia, me parece igualmente oportuno poner de manifiesto algunos defectos de gestión que pueden terminar, si no se corrigen, por hacer infecundo ese consenso inicial y dar al traste con las mismas pretensiones del Pacto por la Ciencia.

El primero es la escasez de apoyo público a las actividades de I+D+i, por más que la situación económica actual haya permitido llegar en los presupuestos a unas cotas imposibles en la época de la crisis, pero insuficiente a todas luces. Y precisamente en esa comparación con el tiempo pasado se escuda permanentemente el Gobierno para ocultar que la verdadera comparación debe ser con los retos planteados, precisamente ahora que hay nuevas posibilidades económicas.

A pesar de constituir esta materia el eje central de los discursos oficiales, a la hora de la verdad presupuestaria, el incremento no pasó del cuatro por ciento de todo el aumento que el presupuesto de 2017 representaba en comparación con el del año anterior, predicando el Gobierno que se había llegado a invertir el 1,4% del presupuesto no financiero, como si de una auténtica “Pica en Flandes” se tratara, cuando desde el principio de la legislatura, y por unanimidad, todos los gropos aprobaron la cifra del 2% como imprescindible para lograr los fines perseguidos.

El segundo defecto de gestión es la falta de información. Existen innumerables páginas web, estadísticas de diferentes grados, estudios del detalle que se quiera, pero todo esto, que proporciona datos interesantes, no alude a los fundamentales, en torno a los que existe un gran silencio y una opacidad digna de mejor causa. Sobre los diferentes grandes proyectos que están en curso o son materia de revisión anunciada, se ha pedido por activa y por pasiva que se clarifiquen sus respectivas situaciones, de forma que se pueda ver en qué punto se encuentran y qué perspectivas tienen, sin obtener repuestas que vayan más allá del “estamos trabajando” o expresiones por el estilo.

Y el tercer gran defecto de gestión, agrandado a mi entender porque el Gobierno no es ni siquiera consciente de él, con lo que ello supone de dificultad añadida para su solución, es el de la coordinación. Hay brillantes institutos de investigación repartidos por todo Aragón que albergan investigadores sistemáticamente premiados por instancias fueras de nuestra Comunidad; el potencial investigador sanitario es notable; lo es también el industrial; no lo es menos el agroalimentario; existen prestigiosos institutos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que, junto con los dependientes del Gobierno autonómico convierten a Aragón en una potencia investigadora, y otras muchas instancias dignas de mención. Pero no existe ninguna dirección colectiva, ninguna orientación estratégica unitaria del potencial investigador que, sin perjuicio de las estrategias técnicas de los distintos planes existentes y sin menoscabo de la libertad intelectual de los investigadores, pueda marcar unos rumos indicativos de por dónde debería ir el conjunto de la investigación en Aragón.

La imagen expresada en algún debate parlamentario de que, en este aspecto, la situación de Aragón sería comparable a la de una orquesta con brillantes profesores pero que careciera de batuta directiva me parece que visualiza de forma muy gráfica la situación.

Con todo lo anterior, y considerando como telón de fondo ese consenso existente en lo básico y el gran potencial investigador que existe en nuestra Comunidad, cabría terminar estas líneas trayendo a reflexión aquel verso del Cantar del Mío Cid, que decía: “¡Oh Dios que buen vasallo si hubiese gran señor!”

 

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