Hombre y Biosfera

“Hombre y Biosfera” es un programa de la UNESCO, que data de 1.970 y que tiene como pretensión última concienciar en la idea de desarrollo sostenible, tal como se concibe en la Estrategia Europea, en el sentido de buscar un equilibrio entre la dimensión social del desarrollo y sus otras dos dimensiones, la económica y la medioambiental.

En este sentido, “Hombre y Biosfera” se presenta como un programa intergubernamental e interdisciplinario, que pretende mantener la naturaleza con su biodiversidad y utilizarla en beneficio del hombre, pero inculcando el respeto a ella debido, y el cambio de mentalidad que para ello es necesario, con el consiguiente abandono de prejuicios atávicos o conceptos desarrollistas que las sensibilidades emergentes están superando.

Algunos consideran este programa, y su pretensión última, como una especie de Segundo Renacimiento, en el sentido de abordar lo que el Renacimiento no tuvo en cuenta y el paso de los siglos posteriores ha demostrado necesario.

El Renacimiento se caracterizó, entre otras cuestiones, por la entronización del hombre, de la persona humana, como centro de todo el universo y, por lo tanto, como foco orientador de todas las cuestiones, medida de todas las preocupaciones y destinatario de todo el desarrollo.

Esta concepción, sin perjuicio de otras causas, ha dado origen al enorme desarrollo de la humanidad en todos los órdenes, tanto físicos y científicos, como intelectuales e inmateriales. Pero desde mediados del siglo pasado, se está observado que el desarrollo humano y social, llevado del despliegue vertiginoso de la industria y el proceso técnico, está erosionando la naturaleza con una gravedad creciente, hasta el punto de que dicha erosión puede terminar por operar precisamente en contra del mismo desarrollo humano.

Esta percepción de que el desarrollo humano no es ilimitado, sino que tiene, precisamente, el límite del cuidado y preservación de la naturaleza está en el núcleo del concepto de desarrollo sostenible y es a lo que atiende el programa “Hombre y Biosfera”, hasta el punto de que la red mundial de los distintos puntos del planeta en los que este programa está operando, bajo la figura de “Reserva de la Biosfera”, extendida a más de cien países, se erige en el gran campo de ensayo de este Segundo Renacimiento que, en el fondo, persigue salvaguardar los auténticos valores del primero, y cuyo peligro de pérdida viene avisando la preocupación medioambiental desde hace varias décadas.

A esta amplia red mundial pertenece, por parte española, la “Reserva de la Biosfera de Ordesa Villamala”, recientemente ampliada, y está próxima a hacerlo la “Reserva de la  Biosfera de la Sierra de la Carrodilla y Valles del Cinca, Ésera y Noguera Ribargozana, ambas ubicadas en el norte de España, en territorio aragonés, y compuestas, entre las dos por 28 municipios y abarcando una superficie de 127.000 hectáreas.

Es importante subrayar esta condición municipal porque la iniciativa de este movimiento a favor del desarrollo sostenible no incumbe solo a los gobiernos nacionales, o autonómicos en el caso español, sino también a promotores locales, organizados de formas varias y con distintas maneras de articular su órgano de gobierno, lo cual puede llevar, por la propia dinámica requerida para su conformación, a una valiosísima fecundación intelectual y material del territorio sobre el que opera, al desarrollar en él una amplia gama de actividades que, a través de planes piloto, fomentan la investigación, la formación y la educación.

Charlas informativas, debates sobre el sector agroindustrial, talleres sectoriales, exposiciones itinerantes e intercambio de experiencias entre las distintas “Reservas” ya constituidas son algunas de las diversas actividades que, tanto en el proceso previo a su constitución como en el desarrollo de actividad posterior, se llevan a cabo con profusión, propiciando con ello ese cambio de mentalidad que la apertura a las nuevas sensibilidades emergentes conlleva, y abriendo los distintos territorios sobre los que se asienta a una nueva dimensión medioambiental.

Los objetivos de este Programa, como sucede con todos los nuevos planteamientos, sin perjuicio de atender a lo fundamental de su idea original, se han ido reformulando en varias ocasiones, y en ello España ha tenido un papel destacado. Tanto la Estrategia de Sevilla, de 1995, con su Marco Estatutario, como el Plan de Acción de Madrid, de 2008, con su propuesta de apertura al reto del cambio global, han constituido hitos destacados, a los que Aragón se suma con su esfuerzo permanente por ampliar los espacios naturales protegidos y por divulgar los valores de este Segundo Renacimiento que el desarrollo sostenible conlleva

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: