Archive for 30 mayo 2010

Desesperación, contradicción e insensibilidad

mayo 30, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
El comportamiento de su Gobierno en el último Pleno municipal, con motivo del debate sobre el Decreto de ajuste económico del Gobierno central, puso claramente de manifiesto la profunda desesperación en que se encuentra usted y su partido ante la situación creada por semejante medida.
Solamente esa palabra, “desesperación”, puede explicar de forma adecuada la lamentable intervención que su Delegado realizó en nombre del Gobierno municipal, defendiendo apasionadamente la labor del Presidente Rodríguez Zapatero, sin más argumento que criticar, como vienen haciendo los socialistas desde hace seis años, a la oposición, y echándole de manera infantil la culpa de sus propios fracasos. Y además, esa desesperación se desenmascaró a sí misma cuando dos horas y media más tarde, al proclamar, por la vía de los votos, que dicho Decreto supone un grave ataque a la autonomía municipal, demostró que ni él mismo creía en las bondades antedichas.
Esa profunda contradicción no hizo más que abundar en la suya personal cuando hace unos días criticaba el Decreto, amenazando incluso con estudiar su posible inconstitucionalidad, para luego, por la vía de los votos también, afirmar taxativamente lo contrario.
Criticar el Decreto porque le prohiba a usted aumentar la deuda del Ayuntamiento y no hacerlo por la agresión que supone para los pensionistas y para los funcionarios, evidencia, además de la contradicción antes mencionada, la insensibilidad en que está usted instalado con respecto a las verdaderas preocupaciones y sufrimientos de los ciudadanos.
Un cordial saludo

Nada puede ser ya igual que antes

mayo 23, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Tras el Decreto del Presidente del Gobierno, las palabras más ajustadas a la realidad de lo que va a pasar las pronunció días pasados el ministro de Fomento cuando anunció la dimensión del recorte inversor que va a padecer España
“Nada va a ser ya igual que antes”, dijo, y eso mismo se puede afirmar también del Ayuntamiento de Zaragoza, porque, ciertamente, nada puede ser ya igual cuando se ha constatado de forma dramática el colapso de la política de derroche, y se apela a los funcionarios para que financien los fracasos del Gobierno.
Lleva mucho tiempo usted en las nubes de la ilusión, soñando con quimeras que no se ajustan a las necesidades de los zaragozanos, mientras éstos tienen que padecer un sistemático deterioro de la calidad de vida. Pero cuando esas quimeras tienen, además, que ser financiadas por los propios que trabajan bajo su autoridad, el despropósito alcanza las cotas supremas de lo intolerable, y obliga, en consecuencia, a un replanteamiento completo de la política municipal.
No se puede seguir como hasta ahora en nada, y las prioridades de su Gobierno deben ser replanteadas desde la primera hasta la última para que, por lo menos en este año que aún resta de Corporación, la ciudad pueda sentirse gobernada con sentido y con rigor

¡Baje de la nube!

mayo 16, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
En medio del histórico ajuste del gasto efectuado por el Gobierno central para tratar de reducir el déficit, con la consiguiente cascada de reducciones similares en el resto de instituciones españolas, resulta escalofriante escucharle a usted decir que en ningún modo peligran los grandes proyectos que tiene concebidos para la ciudad.
Y lo califico de esta manera porque uno experimenta lo más parecido a un escalofrío cuando contempla el grado de alejamiento de la realidad en que usted se encuentra instalado. Cuando el Gobierno central anuncia un recorte de la inversión del orden de más de 20.000 millones de euros, con paralizaciones y abandono de obras tan importantes como los trazados del AVE a distintas ciudades, la mejora de la red viaria, el abandono de obras de regulación hídrica y un sinnúmero de proyectos semejantes, ¿quién puede pensar que va a conseguir usted algún tipo de ayuda para seguir financiando sus sueños? Y el escalofrío se acentúa cuando se considera que es precisamente el realismo, es decir, esa capacidad de tener los pies en el suelo de la realidad, la primera necesidad del buen gobernante, y el grado de alejamiento de ella que usted padece.
La Expo pasó y su resultado estuvo muy distante del éxito que todos esperábamos. La post-Expo no ha pasado y está resultando un clamoroso fracaso. Y la otra Expo, ésa con la que usted sueña haciendo esfuerzos por alejarse de la realidad, no va a venir nunca, por más que su propaganda y su fantasía se empeñen en ello.
¡Descienda de la nube, señor Alcalde, y dedíquese a gobernar Zaragoza! ¡Vaya por los barrios y esfuércese en remediar sus carencias!¡Mire de cara a la gente y escuche su clamor!¡Y, en este año que aún resta hasta las próximas elecciones municipales, trate en remediar, al menos, una parte del deterioro de la calidad de vida que los ciudadanos están sufriendo desde que es usted su primer regidor!
Un cordial saludo.

El Día de Europa

mayo 9, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde
La fecha de hoy me parece un momento muy oportuno para reflexionar sobre lo que, a mi modo de ver, constituye una de las grandes carencias de la política zaragozana y que, por desgracia, está también extendida al ámbito autonómico y nacional, es decir, la ausencia de una decidida acción pública de pedagogía europea.
Para que Europa sea una realidad, además de superar la crisis política y económica en que actualmente está sumida, tienen que quererla los ciudadanos. Y para llegar a eso es preciso que se hable de Europa, que se discutan sus asuntos, que se analicen sus problemas, que se vea entre todos la forma de eliminar los inconvenientes y aumentar las ventajas de su pertenencia a ella; en definitiva, que se haga de lo europeo asunto doméstico y se incardine en el elenco de preocupaciones cotidianas. Y en esa lenta pero necesaria tarea de pedagogía es mucho lo que el Ayuntamiento de Zaragoza podría hacer y lamentablemente escasísimo, por no decir prácticamente nada, lo que se está haciendo
Un recorrido minucioso sobre el papel del cristianismo en la idea unificadora de la Edad Media; sobre las grandes ideas renacentistas e ilustradas de libertad, tolerancia y derechos humanos; sobre las aportaciones intelectuales de Saint-Simon, Víctor Hugo y Pierre Dubois, entre otros; o sobre las ideas políticas de Briand, Ortega, Churchill, Monnet, Schumann, Adenauer o De Gasperi, por citar a algunos de los más sobresalientes europeístas, podría dar materia más que sobrada para organizar interminables actos de divulgación popular cuya vertebración constituiría el entramado de una auténtica oferta cultural explicativa de lo que, a mi juicio, constituye el proyecto político más importante de la hora presente.
Y para eso se requeriría que usted saliese de la abulia europea en que está instalado y se decidiese a llevar a cabo una verdadera política cultural de divulgación de lo europeo. Esta nueva actitud constituiría la mejor forma de celebrar en Zaragoza el Día de Europa
Un cordial saludo

Despropósito

mayo 2, 2010

(Carta abierta al Alcade de Zaragoza)

Señor Alcalde:
El despropósito que supone la política de movilidad que se está llevando a cabo en el Ayuntamiento que usted preside roza lo esperpéntico.
En primer lugar, se dice concebida como consecuencia de un meditado plan, el llamado Plan Intermodal del Transporte, al que se pretende rebautizar con el nombre de “Plan de Movilidad Sostenible”, por aquello de que la palabra sostenible parece aportar marchamo de modernidad a todo lo que adjetiva, y, sin embargo, su proyecto más importante, el tranvía, es anterior a ese plan y precisamente se impuso como condición previa para la elaboración de dicho plan
En segundo lugar, se presenta el tranvía como la gran solución a los problemas de la ciudad, y usted mismo ha reconocido que no va a afectar más que a un diez o quince por ciento de la movilidad, y que la verdadera solución es la red de autobús urbano cuya necesaria remodelación está impedida precisamente por el tranvía.
Y en tercer lugar, y para colmo, resulta que el tranvía como solución de la movilidad no lo apoya ni su propio gobierno, como quedó patente en el último Pleno municipal cuando una parte del mismo dijo con toda claridad que su apuesta es por el metro y no por el tranvía, y votó contra la otra.
Todo esto está políticamente fuera de razón, de sentido y de conveniencia, es decir, es un auténtico despropósito, y particularmente preocupante cuando se trata de un proyecto que no solo no resuelve los problemas de la movilidad actual, sino que los agrava, y, lo que es peor, hipoteca su solución en el futuro.
Un cordial saludo