Archive for 25 abril 2010

El fracaso de la “Milla Digital”

abril 25, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Entre los fracasos que lleva usted anotados desde que ocupó la Alcaldía hay uno silencioso pero clamoroso al mismo tiempo. Es silencioso porque, al no existir lo prometido, no hace ruido, no molesta, su ausencia pasa casi desapercibida e incluso puede imputársele la incorporeidad del sueño. Pero es clamoroso al mismo tiempo porque sobre su promesa proyectó usted la fantasía de una ciudad nueva y llegó incluso a calificarlo de “proyecto estrella”, haciendo posible que el vacío de lo que no existe clame desde su oquedad por lo que pudo haber sido y no fue. Se trata de la Milla Digital, aquel proyecto que iba a redimir a Zaragoza de su atraso e introducirla de lleno en la sociedad de la innovación y el conocimiento, creando empleo cualificado e implantando empresas de ingeniería puntera, y hoy reducido simplemente a la evocación de un título bien sonante para adornar discursos huecos.
Siete años más tarde de su anuncio, la Milla Digital no es más que el humo que sale de las brasas a que ha quedado reducido el sueño de la modernidad que usted pregonó cuando hablaba del urbanismo tecnológico, de la revitalización de la ciudad antigua a la que inevitablemente arrastrarían las empresas punteras que aquí iban a venir, del salto espectacular que la ciudad iba a dar situándose a la vanguardia de las nuevas tecnologías, y muchas otras promesas de grandeza con las que rellenó todo tipo de vídeos y folletos en los que anunciaba la llegada de la redención de su mano como mesías inevitable de Zaragoza.
Este es el clamor de su fracaso en esta materia: el eco devuelto en la gruta del tiempo pasado sin hacer nada.
Un cordial saludo

Anuncios

Cinco millones de euros

abril 18, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde
Con cinco millones de euros que va usted a gastar en el plan de propaganda del tranvía que ha iniciado esta semana se podía construir una escuela infantil o un centro de mayores, apoyar sustancialmente el desarrollo de la ley de dependencia o paliar la situación de los más desfavorecidos, mejorar el transporte público de los barrios rurales o mantener más limpia la ciudad, o, sencillamente, no gastarlos y bajar los impuestos por esa misma cuantía; o muchas otras iniciativas igual de necesarias para los ciudadanos. Porque cinco millones de euros en propaganda para un proyecto que ya está en marcha y que, además, no se va a mejorar por ello, es un despilfarro completamente censurable en todo momento, pero más todavía si cabe en tiempos de crisis como los que estamos atravesando, y que están obligando a la ciudad a privarse de muchas cosas necesarias.
Contra el proyecto del tranvía están la mitad de los colegios profesionales, la mitad de las asociaciones ciudadanas, algunos importantes sindicatos, todas las organizaciones empresariales y el 51% de los zaragozanos. Un proyecto así, es un proyecto socialmente insostenible, y su sostenibilidad no aumenta porque usted derroche en propaganda que, en el fondo, lo que pretende es intentar mejorar su imagen ante el fracaso que supone el planteamiento de la movilidad de Zaragoza.
Esos cinco millones de euros son un claro ejemplo no ya de lo que es gasto inútil, sino gasto completamente censurable, que, situando a su gobierno en las antípodas del buen hacer democrático, lo alinea más con los gobiernos populistas que pretenden compensar por la vía de la propaganda sus desaciertos en la gobernación, tratando de presentar como grandes éxitos los fracasos más resonantes.
Tanto si a los zaragozanos les gusta la maqueta del tranvía como si les deja de gustar, la realidad es que más de la mitad de ellos está en contra de este proyecto.
Un cordial saludo

Un fracaso más

abril 11, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde
Las declaraciones de su vicealcalde en la última sesión del Consejo de la Ciudad manifestando que es imposible avanzar en el proyecto de descentralización municipal constituyen el certificado público de otro de sus fracasos como Alcalde.
En estos momentos, los Distritos actuales resultan inútiles en materia de desconcentración porque carecen de las competencias adecuadas y del personal que esas competencias requerirían. Urge, por lo tanto, abordar el proceso de reforma de los mismos, y ello obliga a establecer tres tipos de competencias municipales.
En primer lugar, aquellas competencias que por su naturaleza global no pueden transferirse en modo alguno a los distritos; en segundo lugar, las que son completamente transferibles, de forma que los problemas que a ellas se refieran se resuelvan en los distritos y solo en los distritos; y en tercer lugar, una relación de competencias compartidas por el poder central del Ayuntamiento y los distritos.
Aplicado a la ciudad, sería un proceso similar al que se ha efectuado en España al pasar de un Estado centralista a otro autonómico. Todo esto supone un verdadero cambio en el funcionamiento municipal, pero es el cambio que está haciendo falta para que el Ayuntamiento sirva realmente mejor a los ciudadanos. Y para que las competencias transferidas por completo y las compartidas puedan ejercerse cabalmente es preciso también el traslado de funcionarios municipales de todo tipo a los distritos, de forma que en éstos puedan existir equipos de ingenieros, arquitectos, abogados y demás.
Resulta impensable llevar a cabo esto en catorce distritos porque carecen del mínimo de población necesaria para que entren en juego las economías de escala que toda organización precisa para que sea eficaz, pero sí puede hacerse a base de dividir la ciudad en cuatro o cinco grandes distritos que por el volumen de población que cada uno de ellos tendría, en torno a los 150.000 habitantes, más que algunas capitales de provincia, justificaría con creces la operación. Y este interesante proceso para aumentar la calidad de vida de los zaragozanos está pendiente porque en los seis años que usted lleva como Alcalde no ha hecho nada al respecto, engrosando, en este caso por pasividad, la lista de sus fracasos.
Un cordial saludo

La paradoja de la esperanza

abril 4, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Cuando usted llegó a la Alcaldía se apagó la luz de la política cultural. Lo primero que hizo fue reducir drásticamente su presupuesto. Adujo entonces que el Ayuntamiento tenía que hacer un esfuerzo especial para lograr la candidatura de la Exposición Internacional del 2008, pero que al año siguiente el presupuesto recobraría la importancia que tuvo durante los años de gobierno del Partido Popular. Pasó el primer año, el segundo y todos los demás, y el presupuesto nunca se recobró ni la preocupación cultural llegó a acercarse a la altura de la dispensada por sus antecesores.
En esta situación de “páramo presupuestario” a que está usted sometiendo a la atención cultural de Zaragoza, el afán por encontrar la redención en la candidatura para ser la ciudad cultural en el 2016 responde en el fondo a una cierta transposición a la vida política de lo que la psicología nos ilustra sobre la forma en que “la paradoja de la esperanza” opera en las personas ante el fracaso.
Cuando pasa el tiempo y un objetivo razonable y fuertemente querido no se logra, y se hace evidente que ya no se va a conseguir nunca, para no reconocer esta dolorosa realidad, la mete humana recurre a veces a lo que se ha dado en llamar “la paradoja de la esperanza”, que consiste en engrandecer desmesuradamente el objetivo, pero remitiéndolo a un plazo de ejecución tan largo que nunca pueda comprobarse si se realiza. De esta forma, en lugar de aceptar el fracaso que se ha dado en la realidad, se vive de la fantasía de un sueño imposible.
Mucho de esto es lo que está sucediendo con su política cultural, señor Alcalde. La candidatura de Zaragoza para ciudad cultural del año 2016 encubre en el fondo el afán de vivir en la fantasía un triunfo grandioso, remitido a varias legislaturas por delante, para eludir el reconocimiento del fracaso en el momento actual y en la legislatura presente.
Un cordial saludo