Archive for 28 febrero 2010

El Presupuesto de Zaragoza (V)

febrero 28, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Como vengo diciéndole en cartas anteriores, el Presupuesto municipal para este año es pésimo desde cualquiera de los ángulos desde los que se analice. Lo es, ciertamente, desde el punto de vista de los impuestos, que son abusivos, pero lo es también en la consideración del gasto, que no se ajusta en absoluto a esa recomendación de descenso que viene predicándose desde todas las instancias políticas razonables.
Por más que su propaganda, señor Alcalde, se obsesione en decir lo contrario, este Presupuesto no responde a un cabal esfuerzo de reducción del gasto
Es cierto que la dotación a los patronatos municipales desciende en torno al 7%, pero no lo es menos que la correspondiente a las sociedades, en contra del criterio de austeridad, sube por encima del 6%, viniéndose a compensar lo uno con lo otro y echando por tierra, como digo, el anuncio de contención del gasto en ese importante capítulo.
Por otra parte, las atenciones benéficas y asistenciales, tan importantes en este momento de crisis social y económica, no suben lo que la propaganda de su Gobierno predica, sino en proporciones escuálidas. Y así, podemos contemplar las ridículas dotaciones presupuestarias asignadas a la Hermandad del Refugio, al colectivo social de recogida de voluminosos, al apoyo a la dotación para la dependencia, a La Caridad, al Proyecto Hombre, al CERMI, a las Personas sin Recursos, o al comedor de la parroquia del Carmen, por citar solo algunas de las más llamativas, y que ponen de manifiesto hasta qué punto, en materia social, la realidad de este presupuesto está disociada de la fantasía que su propaganda gubernativa predica.
Y también en contra de lo anunciado, el resto de transferencias corrientes no desciende prácticamente nada en su conjunto, aunque se produzcan descensos difíciles de justificar en tiempos de crisis, como el relativo a la conciliación familiar.
Y entrando con un poco más de detalle en algunas de las estructuras del gasto puede apreciarse que en lo referente a los “gastos diversos” del capítulo de bienes corrientes y servicios no solo no disminuyen, sino que aumentan un 10% en términos generales, con subidas tan curiosas como la correspondiente a la protección animal, que asciende por encima del 18%.
Ante esta situación, sería muy deseable, señor Alcalde, que, cuanto antes, se procediese a efectuar las oportunas modificaciones presupuestarias para que el Presupuesto responda, aunque fuera mínimamente, a lo que la Zaragoza necesita y el momento político reclama.
Un cordial saludo.

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El Presupuesto de Zaragoza (IV)

febrero 21, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Hace unos días, en una carta similar a ésta, le decía que a las dos razones de fondo apuntadas para rechazar el Presupuesto municipal del 2010, como son la inadecuada carga fiscal que consolida y la desastrosa configuración de su estructura interna, se une también el mal reparto del gasto, que refleja, por una parte, el perfil de una línea de gobierno inadecuada para el momento actual, y, por otra, la cristalización de proyectos no solo inadecuados sino claramente perjudiciales para los ciudadanos y que van a hipotecar el desarrollo de la ciudad durante décadas.
Puestos a comentar el gasto, preciso decirle, en primer lugar, que resulta prácticamente imposible con estos presupuestos poder evaluarlo con el rigor que requiere su trascendencia para la vida de la ciudad. La importancia relativa que su Gobierno da a las respectivas políticas sectoriales es imposible vislumbrarla con el rigor necesario porque en ninguna de ellas está contemplado el gasto que resulta determinante en todas ellas, el de personal. Sin saber si cada una de las políticas sectoriales está adecuadamente dotada de personal, no se puede emitir un juicio categórico sobre su acierto o desacierto presupuestario. Esta opacidad del presupuesto lo desautoriza como documento adecuado de trabajo político, y proyecta una sombra de intencionalidad malsana, al no poder evitar pensar que su Gobierno huye de la transparencia política. Hoy en día, con los modernos sistemas informáticos existentes, y en un Ayuntamiento que quiere presumir de abanderado en las modernas tecnologías de la comunicación, el hecho de que los gastos de personal no estén adecuadamente asignados a cada responsable de área solo puede ser debido a que no se desea que así sea, pero no a ninguna imposibilidad material. Esta opacidad obliga a hacer recaer en exclusiva la atención del enjuiciamiento del gasto sobre los bienes corrientes, las transferencias y las inversiones, lo que, siendo interesante, no agota, en absoluto, la totalidad del juicio. Por eso, todas las declaraciones que usted y su Gobierno vienen haciendo sobre la bondad del presupuesto tienen la misma cosnsistencia que los castillos edificados sobre el agua.
Un cordial saludo

Cercanías ferroviarias de Zaragoza

febrero 14, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde
Resulta un clamor el hecho de que una de las piezas más importantes de la movilidad del área metropolitana de Zaragoza, el sistema de cercanías ferroviarias, no funciona. Que la media de ocupación de los trenes que van desde Casetas a Miraflores sea de 19 viajeros por tren y que solo unas 800 personas utilicen al día ese servicio pone de manifiesto, con toda claridad, el fracaso del diseño actual, y, por lo tanto, el fracaso de su política de movilidad.
Y una de las causas de ese fracaso, no la única, por desgracia, es que está concebida en tono a un planteamiento viciado por su base. El Plan Intermodal del Transporte, al que usted gusta de llamar pomposamente “Plan Sostenible de Movilidad”, es insostenible por su propia concepción, porque no se concibió para resolver de la mejor forma posible la movilidad de Zaragoza y su entorno, sino para justificar la decisión del tranvía, adoptada por usted y su equipo por razones ajenas a la mejor solución ciudadana.
Esta lamentable situación en que se encuentran las cercanías debería servirle para reflexionar con rigor sobre el golpe de timón que es preciso dar a toda su política de movilidad, con el fin de que contribuya realmente a mejorar la calidad de vida de los zaragozanos.
De la misma forma que el maquillaje puede disimular durante algún tiempo las arrugas más desagradables de un rostro, pero es incapaz de cambiar las facciones del mismo, su propaganda, señor Alcalde, puede oscurecer momentáneamente el destello del fracaso, pero no modificar su realidad.
Un cordial saludo

Grave incumplimiento del Alcalde de Zaragoza

febrero 7, 2010

(Carta abierta al Alcalde de Zaragoza)

Señor Alcalde:
Hace unos días se ha comunicado oficialmente, por parte de su delegado para asuntos de Hacienda, que el Gobierno municipal no tiene intención de cumplir su parte en el pacto suscrito hace dos años con el Grupo Municipal Popular, bajo el título “Acuerdo Zaragoza-2008” y en virtud del cual quedaba obligado a realizar un Estudio Informativo y Anteproyecto de la Red de Metro para Zaragoza
Este incumplimiento de su Gobierno, señor Alcalde, y , por lo tanto, suyo, después de que el Grupo Municipal Popular haya cumplido puntualmente sus compromisos en ese pacto, es un hecho político particularmente grave que daña a la ciudad, tanto por lo que respecta a su persona como Alcalde como en lo tocante al mismo fondo de lo incumplido.
En lo que afecta a su persona política como Alcalde, abre un conjunto de interrogantes para el futuro de esta ciudad particularmente lamentables: ¿Con qué garantías puede ningún grupo de la oposición acudir a cualquier llamamiento suyo posterior para suscribir nuevos pactos en alguna materia? ¿Cómo queda su credibilidad como primer regidor ante la ciudadanía? ¿Cómo puede prosperar Zaragoza cuando su Alcalde se comporta políticamente de esa manera?
Pero el asunto es también grave en lo que se refiere al perjuicio objetivo causado a la ciudad. Sacrificar la posibilidad de estudiar la mejor red de metro supone retrasar “sine die” la verdadera modernización de la movilidad de Zaragoza y, por lo tanto, privar a los zaragozanos de esa calidad de vida que una buena red de transporte público intermodal proporciona.
Y digo retrasar con toda intención, porque me encuentro entre los que piensan que Zaragoza terminará por tener una red de metro, a pesar de usted, aunque, por desgracia, más tarde de lo que sería conveniente. Su paso por la Alcaldía está suponiendo un claro retroceso en materia de movilidad, y su proyecto de tranvía, en torno al que está girando toda su política en esta materia, además de constituir un paso atrás para la ciudad, con grave quebranto para una parte importante de ella y perjuicio para toda, representa su mayor fracaso político.
La movilidad de Zaragoza constituye el desafío más grande que tiene nuestra ciudad, mucho mayor que el que supuso la Expo 2008 y cualquier otro de los acontecimientos que usted pretende abanderar en estos momentos. Y abordar ese desafío con un escuálido apoyo, como el que usted ha conseguido para el tranvía, representa un fracaso político de primer orden. En contra del tranvía se han pronunciado el 42% de los electores, la mitad de los colegios profesionales, la mitad de las asociaciones ciudadanas, algunos importantes sindicatos y todas las organizaciones empresariales; es decir, tiene dividida a la ciudad. En estas condiciones, se puede decir con toda claridad que es un proyecto socialmente insostenible. Y esta es una parte del telón de fondo sobre el que se enmarca su decisión de incumplir su palabra política expresada formalmente en el mencionado Acuerdo por Zaragoza 2008, suscrito el 14 de diciembre de 2007.
Un cordial saludo