Archive for 25 mayo 2007

Final de la campaña electoral

mayo 25, 2007

images91.jpgHemos llegado al final de la campaña electoral. Durante los días pasados he comentado a través de estas líneas las críticas más importantes que, a mi juicio, merece el actual Gobierno municipal, y, de manera particular, el Alcalde, como responsable máximo del deterioro que la calidad de vida de los zaragozanos ha experimentado durante estos cuatro años. Y he expuesto también las que yo creo son las mejores soluciones para remediar la situación actual y los medios con los que los zaragozanos pueden conocer una existencia mejor.
Estoy convencido de que, en política, la mejor forma de hacer justicia con los responsables de un pasado condenable es edificar sin ellos un vigoroso futuro. Por eso, en estas últimas palabras electorales pido el voto para el Partido Popular con el fin de que Domingo Buesa sea el nuevo Alcalde de Zaragoza y Gustavo Alcalde el nuevo Presidente de Aragón.
De esta forma, los zaragozanos y los aragoneses podrán conocer un futuro mejor, y el Partido Popular estará en mejores condiciones para procurar, dentro de unos pocos meses, un futuro también mejor para todos los españoles.



Mitin en Torres de Berrellén

mayo 24, 2007

Entrábamos en Torres de Berrellén con la luz renovada de una tarde que se acababa de librar de la tormenta y los planes ya hechos entre nosotros, durante el viaje, sobre qué temas tocaría cada uno.
Nos dirigimos sin rodeos a la plaza, enfilando la calle del general Mayandía para dejar el coche justo enfrente de la casa de de Juan Pablo Bonet. Y allí, rodeado de los suyos, con amplia sonrisa y gesto de abierta acogida, nos esperaba Miguel Angel Causape para presentarnos al candidato a alcalde, Julio Franco, y al resto de la candidatura.
Había quedado una tarde hermosa, y yo hubiera deseado dar un paseo por el pueblo antes de entrar en el Ayuntamiento, pero la cortesía de no hacer esperar a los que con tanta cortesía nos esperaban puntualmente me obligó a confiárselo a la imaginación mientras subíamos por las escaleras.
Comenzó el mitin Causape presentando la candidatura entre aplausos fervientes de los asistentes. Luego, Julio Franco, en un discurso conciso y cuidado fue desgranando los hitos más salientes de un programa que se adivinaba estudiado con esmero y precisión. Pormenorizó acciones en todos los campos de la vida municipal; prometió un estilo de gobernar directo y abierto a todos los vecinos, sin mirar hacia el pasado más que para rescatar cuando de bueno en él pudiera haber; y tuvo la sabia prudencia de no querer comprometerse con cifras hasta no ver antes las que le dejaran los que estaban ahora gobernando.
Volvió a tomar luego la palabra Causape para despedirse, en un emocionado discurso, de sus años de vida pública, y rendir cuentas de su actuación en la última Corporación, pero la ovación cerrada con que se rubricaron sus palabras le dijo claramente que nadie allí quería dar por terminada su vida política.
Luego intervine yo, para mostrar todo el apoyo de Zaragoza al candidato y expresar mi convencimiento no sólo de su victoria, sino también de que con el triunfo de Domingo Buesa, el área metropolitana por la que él aboga juntará en un futuro de esplendor los destinos de Zaragoza y de Torres de Berrellén
Y por último, cerró el acto Rosa Plantagenet con un discurso preciso, emocionante, cargado de sentimiento y poniendo certeramente el dedo en cada una de las llagas políticas por las que supura Aragón. Y, desplegando su voz televisiva, lo hizo con la misma fuerza con la que fustiga a sus oponentes en las Cortes de Aragón; con la misma precisión con la que desmonta los falsos programas de nuestro Gobierno aragonés; y con la misma elocuencia con la que pone en evidencia la falta de liderazgo de nuestro Presidente autonómico. Y todo ello, para terminar pidiendo con energía el voto para el Partido Popular de Torres de Berrellén, de Zaragoza, de Aragón y de España.
Acabado el mitin, y luego de departir con los asistentes en torno a una amplia mesa de pastas y vino, nos adentramos en la noche, camino de Zaragoza, envueltos en la cábala del futuro.



Urgen aparcamientos en el barrio de La Jota

mayo 23, 2007

Ayer tuve la satisfacción de acompañar a los vecinos del barrio de La Jota en una concentración para reivindicar la construcción de aparcamientos, y, en concreto, la habilitación de una zona de aparcamiento más amplia en la calle María Pilar de las Heras.
Durante la hora que duró la concentración, desarrollada con un impecable espíritu cívico, tuve ocasión de hablar largamente con muchos de ellos y comprobar hasta qué punto los allí reunidos no estaban movidos por ningún impulso político o partidista, sino por el sincero deseo de hacerse oír para terminar con una carencia lacerante para todos, una carencia que les impide el derecho a usar su vehículo particular.
En el barrio de La Jota la necesidad de lugares de aparcamiento es acuciante, asfixiante, sobre todo en la zona circundante a la calle mencionada, donde las viviendas construidas hace unos cuantos años no disponen de aparcamientos subterráneos para los vecinos.
Los allí congregados no sólo se limitaban a exigir más aparcamientos en general, sino que proponían, además, sensatas soluciones, aunque fueran provisionales, que podrían paliar el problema. Y nada de esto está siendo escuchado, razón por la cual, los vecinos, que ya llevan más de diez días de concentraciones, piensan continuar con esa medida.
Les transmití el apoyo del Partido Popular y les expuse también la determinación de Domingo Buesa, claramente manifestada en su programa electoral para la Alcaldía, de abordar con carácter urgente el problema de la movilidad en la ciudad, que pasa, además de por la implantación de una red de metro, por la reestructuración de la red de autobuses urbanos, y la construcción de todos los aparcamientos prometidos, y otros más en los lugares que así fuera necesario.
Pero tuve también ocasión de hablar con ellos de otros problemas de la ciudad, y pude apreciar hasta qué punto, en muchos de ellos, cundía el desencanto con el Alcalde, sobre todo en los que más habían confiado sinceramente en él hace cuatro años.



Cultura, ciudades y Europa

mayo 22, 2007

Hace ya algunos años que la Fundación para una Historia de la Civilización Europea, en Bruselas, viene reflexionando, a mi juicio con gran acierto, en el papel de la cultura en la construcción europea.
Partió de una clara distinción conceptual entre lo que podía entenderse por cultura y por civilización, atribuyendo a la primera los esfuerzos de exploración de la condición humana en su relación con la sociedad de la época, y a la segunda, la aspiración unitaria que se inscribe en los fundamentos de todo ideal de humanismo.
Según lo anterior, la cultura expresa el dinamismo de la libertad, pudiendo, por lo tanto, renovarse continuamente, sin limitación ni constreñimientos, dentro del ámbito de la diversidad, y estando permanentemente asociada a su tiempo y a sus circunstancias. Mientras que la civilización apunta a la permanencia de unos valores que son inmutables en el tiempo y que generan el elemento unificador.
Según lo anterior, Europa ha creado una civilización que le da su unidad, y tiene en su seno diversas culturas que le aseguran su diversidad.
Esta civilización, que inspira los fundamentos y finalidades de la Unión Europea, se asienta sobre la base de la paz y la prosperidad, la libertad, la democracia, el reequilibrio entre las regiones pobres y ricas, y el valor de la persona humana como foco aglutinante de todo lo anterior.
Y en paralelo a ello, las distintas culturas de Europa constituyen la expresión de su vitalidad y de la libertad de sus distintos pueblos, erigiéndose al mismo tiempo en vehículos privilegiados y diversos para acceder, por vías distintas, a los mismos valores comunes de su civilización.
Y es en la acentuación y enriquecimiento de esta diversidad cultural donde las ciudades tienen, a mi juicio, un papel primordial a desarrollar.
Toda política cultural de una gran ciudad que vaya en la dirección de reforzar las señas de identidad de sus propios ciudadanos, recuperar su patrimonio histórico y su historia, incrementar la sensibilidad personal hacia la variedad de los bienes culturales y el anhelo de los mismos, y perfilar los rasgos de su singularidad frente a otras ciudades, es una política cultural que está haciendo ciudad y al mismo tiempo está construyendo Europa.
Por eso, el Partido Popular, con el programa cultural que presenta Domingo Buesa para la Alcaldía de Zaragoza, puede decir con plenitud de sentido que pretende construir la gran Zaragoza al tiempo que desea contribuir al fortalecimiento de la Unión Europea.



Opciones estratégicas

mayo 21, 2007

Cuanto más grande y complejo es un proyecto, y más dilatada en el tiempo es su ejecución, menos posible resulta constreñirle en fórmulas matemáticas o estudios técnicos. Y el caso extremo se da en los proyectos de carácter estratégico, que son, por su propia naturaleza, inaprensibles por los modelos matemáticos. Y éste es el carácter que tiene el proyecto del tranvía para Zaragoza, o el del metro, como propugna Domingo Buesa con el programa del Partido Popular.
Para contribuir a la mejor decisión sobre ellos podrán elaborarse cuantos estudios técnicos se quiera, pero abarcarán siempre aspectos parciales del mismo, con mayor precisión cuanto más parcial sea el aspecto a considerar, no pudiéndose nunca justificar en ultima instancia sobre ellos la decisión global acerca de su asunción o rechazo, porque, precisamente, su carácter estratégico obliga a lo que está más allá de toda técnica, a la decisión del gobernante, a la opción, en el sentido más profundo de la palabra, cuyo acierto o error sólo a posteriori, y en función de lo que el futuro depare, podrá sentenciarse.
Pretender tomar la decisión de implantar el tranvía en Zaragoza porque se tenga un estudio técnico que avala sus bondades no es sino una forma de disimular una decisión política previa y estratégica a la que se quiere barnizar con el carácter de inexorable, y casi mágico, que para mucha gente tiene el brillo de los cálculos complejos. Y tendría que decirse lo mismo de la pretensión de implantar el metro con iguales razonamientos.
El equipo técnico que avala la decisión del tranvía es ciertamente prestigioso, pero existen otros equipos técnicos igual de prestigiosos que avalan la decisión del metro, y en, definitiva, nos situamos siempre en el mismo punto de partida: se trata de una decisión estratégica, no técnica.
Por eso, me pareció sumamente pobre, y además impropia del rigor con que una persona ilustrada como él debería actuar, la pretensión del Alcalde, hace unos días en una entrevista de televisión, de desacreditar el proyecto del metro por razones exclusivamente técnicas, en una exposición en la que, además, se veía claramente que no sabía de lo que hablaba.
El Alcalde debería asumir con toda claridad que su opción por el tranvía, legítima, por supuesto, tiene el mismo carácter estratégico que la de sus oponentes por el metro. Y puestas así las cosas, ¡que decida el pueblo!



Investigación para la paz

mayo 20, 2007

En el comienzo del nuevo siglo y milenio nos encontramos con una situación sin precedentes en la historia de la Humanidad. La evolución de los modos y sistemas de producción, el desarrollo de las nuevas tecnologías y en especial de las relativas a las comunicaciones, la mundialización de la política, de la economía, del comercio y de la cultura hacen que, por primera vez, se contemple de forma real el Planeta como un todo en el que lo que sucede en una de sus partes es determinante para el resto.
La caída del Muro de Berlín y la práctica desaparición de la política de bloques, tras la finalización de la guerra fría, hacen que, si bien el fantasma de una conflagración nuclear de ámbito mundial ha desaparecido de la primera línea de la escena política internacional, han aparecido, con una virulencia hasta ahora desconocida, toda una serie de conflictos regionales que, como en los Balcanes, el Cáucaso, Oriente Medio, Pacífico Oriental, África Subsahariana, y América Central, entre otras latitudes, mantienen al mundo en un estado de confrontación.
De forma simultánea, la tendencia imparable en la que vivimos inmersos nos empuja hacia la consideración de la Humanidad como un todo, a la progresiva eliminación de las fronteras entre las naciones, los pueblos y las culturas, y a dotar de un peso cada vez mayor a las organizaciones supraestatales como factor de equilibrio y compensación del sistema geopolítico.
Todo ello hace que la investigación sistemática y rigurosa de las causas de estos conflictos y el análisis de los métodos de posible solución adquieran, cada vez más, una importancia capital, obligando a situar su actividad en el plano más elevado de la preocupación por la paz.
Zaragoza recibió en 1999 el título de “Sitio Emblemático de la Cultura de la Paz”, otorgado por la UNESCO; tiene en el Centro Pignatelli un prestigioso Seminario de Investigación para Paz, con reconocimiento internacional y con capacidad de convocatoria de los más prestigiosos expertos mundiales en la materia; y su Universidad viene desarrollando desde tiempo atrás importantes programas de divulgación de los valores de la paz y de la tolerancia.
Por todo ello, y por el valor central que la paz representa para el Partido Popular, Domingo Buesa considera que el Ayuntamiento debe involucrarse activa y eficazmente en estos esfuerzos y desarrollar una política cultural tendente a reforzar los valores que dicha actividad pregona



El “Pacto Verde”

mayo 19, 2007

Ayer, al final de una larga mañana de paseo por la calle Delicias, repartiendo el programa electoral del Partido Popular para el Ayuntamiento de Zaragoza y para el Gobierno de Aragón, en la esquina con la avenida de Madrid, la candidata de Los Verdes-Fia, que estaba haciendo lo mismo, me ofreció amablemente el suyo.
Lo acepté con agrado y lo leí junto a ella. Y mi alegría fue grande al comprobar que de sus diez propuestas de actuaciones prioritarias, nueve coinciden con lo que propone nuestro “Pacto Verde”; y de las siete acciones de regeneración democrática por las que ellos abogan, seis están contenidas en otros apartados de la oferta que Domingo Buesa viene haciendo a los zaragozanos.
Comentando las coincidencias, mientras los últimos viandantes de la calle Delicias recogían cuanto les ofrecíamos, le expuse mi convencimiento de que hoy en día, afortunadamente, los planteamientos medioambientales y de sostenibilidad no son ya una cuestión de derechas o de izquierdas, sino de sensibilidad o de falta de sensibilidad, de modernidad o de ausencia de modernidad; y que por eso, desde el Partido Popular formulamos esa propuesta de pacto por la Zaragoza verde, convencidos de que podría sumarse a él cualquier persona, de cualquier color político, que estuviera realmente interesada en lograr una ciudad más sana, más habitable, más abierta y más humana.
La ciudad de Zaragoza, con el Gobierno del Partido Popular, firmó en su día la Carta de Aalborg y de Hannover, así como la declaración de Florencia, asumió el compromiso de introducir los criterios medioambientales en toda su acción pública y de colaborar con cuantas instituciones fuera necesario para la consecución de un desarrollo sostenible para nuestra ciudad en todos los órdenes, implantó la Agenda Local 21, abordó la creación de grandes infraestructuras medioambientales, desarrolló una acción sistemática de educación ambiental, y colaboró en cuantos programas se propusieron desde cualquier institución o fundación para que nuestra ciudad estuviera en la vanguardia de esta preocupación.
Tras el paréntesis socialista, pretendemos continuar, a partir del próximo mes, con ese impulso medioambiental articulado ahora en torno a ese “Pacto Verde” al que queremos convocar a todos los zaragozanos.



Dª Suryakanthi Tripatthi

mayo 18, 2007

En sustitución de Domingo Buesa, que tenía compromisos previos ineludibles de la campaña electoral, tuve ayer ocasión de asistir a una de las comidas más deleitosas que se han celebrado con motivo del ciclo de conferencias que organiza el Club de las Naciones, del Colegio Mayor Miraflores, en unión con el Ayuntamiento de Zaragoza, según un convenio iniciado por el Partido Popular y continuado por el actual Gobierno municipal.
La excelentísima señora doña Suryakanthi Tripatthi, embajadora de la India en España, apareció en el comedor del Ayuntamiento con atuendo hindú, con solemnidad, moviéndose despacio sobre unas muletas que precisaba por su reciente operación en un pie.
Esa lentitud de movimientos, combinada con su cadenciosa forma de hablar, igualmente lenta por exigencias de su castellano, muy preciso en la dicción, crearon de golpe, ya en el aperitivo, un ambiente confortable, relajante, en el que la conversación fluyó desde todos los ángulos con una mezcla de curiosidad y fascinación no disimulada.
Sentados a la mesa, y luego de haber desglosado la embajadora las líneas maestras de la conferencia que iba a desarrollar, y expuesto con precisión todos los preparativos de su país para la Exposición Internacional, con fina elegancia, se apresuró a preguntar por qué había en nosotros tanta admiración por la India, a la que ella consideraba un país caótico, lleno de problemas y con ninguna belleza que superase a las que había en España. Prosiguió más tarde, haciendo gala de su diplomacia, diciéndonos lo muy conocidos que allí eran Cervantes, Velázquez y Lope de Vega, y, de una manera particularmente acusada en estos momentos, el Real Madrid.
A los postres, la conversación se adentró por vericuetos más profundos. Salió a relucir su conocimiento sobre autores cristianos como Anthony de Mello o Raimundo Pániker, empeñados en el diálogo entre el cristianismo y las religiones orientales. Nos contó la creencia que muchos sostienen en su país de que Jesús de Nazaret, a sus veinte o veintidós años, viajó a la India y allí se impregnó del espíritu oriental, que tanto aletea en el cristianismo. Alabó el proceso de la construcción europea como única forma para nuestros países de competir con los colosos nacientes, como China y la propia India, que ya tiene mil cien millones de habitantes, y los de antes, como Estados Unidos y Japón. Y se mostró convencida de que la Exposición Internacional, para la que India tiene reservado un amplio espacio, va a contribuir poderosamente a que España sea mucho más conocida por aquellas tierras.
Y así, saltando suavemente de asunto en asunto, pasaron dos horas largas que se hicieron cortas, al cabo de las cuales, con la misma elegancia y cadenciosa lentitud con que había entrado, se despidió, nos deseó a todos lo mejor en las próximas elecciones, y desapareció por el dintel del comedor que da al salón de recepciones, dejándome acrecentada mi admiración por lo oriental.



La gran descentralización

mayo 17, 2007

En estos momentos, tras veintiocho años de funcionamiento, puede decirse con toda claridad que las actuales Juntas Municipales de Distrito son escasamente eficaces, y, sin perjuicio del trabajo meritorio que en ellas realizan los vocales de todos los partidos, con las escasísimas competencias que tienen y el ridículo presupuesto del que están dotadas, constituyen poco más que un pasatiempo político
El Partido Popular considera que ha llegado la hora del cambio, del gran cambio, en el funcionamiento del Ayuntamiento de Zaragoza, de forma que pueda lograrse una administración ágil, eficaz y cómoda para los ciudadanos. Por eso, Domingo Buesa propone en su programa electoral la división de la ciudad en seis grandes zonas, cada una de ellas con una población comprendida entre los cien mil y ciento treinta mil habitantes, del tamaño de una pequeña capital de provincia, que estén dotadas de competencias reales, con amplio presupuesto, capacidad ejecutiva y funcionamiento lo más parecido a un auténtico ayuntamiento.
Este proceso de descentralización municipal, en un cierto paralelismo con el realizado durante estas décadas pasadas en el Estado, requiere formular con toda claridad qué materias van a ser de exclusiva competencia central, cuáles van a transferirse por completo, y cuáles lo van a ser de competencia compartida.
Sin duda, un proceso complicado, difícil y que no estará exento de tensiones tanto políticas como técnicas, pero un proceso completamente necesario si se desea abordar con rigor una auténtica descentralización administrativa.
Las décadas de descentralización del Estado nos han enseñado que, sin perjuicio el éxito global de la misma, se han cometido, por falta de visión institucional o impericia política, errores importantes de muy difícil solución en estos momentos. Consciente de que eso mismo puede suceder, a la escala correspondiente, en el ámbito de la descentralización de la ciudad, considero que dicho proceso hay que abordarlo con toda prudencia y en unión de todos los grupos políticos.



La vocación empresarial

mayo 16, 2007

Hace doce años, cuando accedió al Gobierno de la ciudad el Partido Popular, se suscribieron, con gran crítica de la oposición socialista, un conjunto de convenios con las organizaciones empresariales y sindicales encaminados a crear microempresas, ayudar a los jóvenes a elegir con acierto su futuro, revitalizar los polígonos industriales, y favorecer el acceso al empleo, como comienzo de una nueva política municipal, inexistente hasta el momento, que tenía como objetivo incidir abiertamente desde el Ayuntamiento en la creación de riqueza en la ciudad.
Esta Política de Fomento, tan criticada en sus comienzos, como suele pasar a veces con las iniciativas innovadoras, con el paso del tiempo fue asumida por todas las fuerzas políticas y constituye hoy un lugar común en las preocupaciones de todos los partidos, si bien con distinta intensidad en función de su grado de convencimiento sobre la importancia de la iniciativa privada.
El Partido Popular está convencido de que la iniciativa privada es la primera y más importante fuente de creación de riqueza, y, por consiguiente, de puestos de trabajo. Por eso, ayer, Domingo Buesa, acompañado de los tres presidentes de las organizaciones empresariales, expuso con toda claridad su determinación de retomar con vigor la Política de Fomento e incorporar a ella las nuevas iniciativas de modernidad que desde el propio sector empresarial están aflorando, dedicando una especial atención a lo que, en última instancia, resulta decisivo: la vocación empresarial, la capacidad psicológica para asumir riesgos y aceptar desafíos individuales y colectivos
En estos momentos, el 70% de los jóvenes tienen vocación de funcionarios o empleados de grandes empresas, y además la tendencia de este porcentaje es creciente. Con todos los respetos y reconocimientos más altos para cualquier actividad, considero que invertir esta tendencia es fundamental para el desarrollo económico y la competitividad, y, en definitiva, para la creación de riqueza y bienestar colectivo.